lunes, 4 de julio de 2011

Trabajando por una Nueva Cultura LatinoAmericana.

Armando el rompecabezas de la historia de los que nos precedieron en estas hermosas tierras hoy en CN23 ví un documental sobre la cultura "Tahuantinsuyo". Una de las civilizaciones más impresionantes por los niveles de igualdad a los que llegaron. Como dato anecdótico a tener en cuenta son los tres fundamentos de la ley que poseían y que son lo que juró en su posesión como Presidente Evo Morales, estos son:



La vida moral de los antiguos peruanos se orientó en tres máximas fundamentales:

  •  Ama sua. No seas ladrón.




  • Ama llulla. No seas mentiroso




  • Ama quella. No seas ocioso (haragán)

    ¿Se imaginan una sociedad en la que todos nos rigiéramos por estos tres conceptos?


    Bueno, justamente, esa es la sociedad que soñaron Manuel Belgrano, José de San Martín, Simón Bolívar, y todos los que lucharon por liberar este continente. En aquel entonces hubo una falla estratégica, quienes deseaban una nueva civilización en perfecta comunión con los que ya habitaban estas tierras desde hace varios siglos antes, estaban en los campos de batalla y eran traicionados sistemáticamente por quienes en las grandes capitales ostentaban el poder. Hoy parecería ser que en América del Sur, los que ostentan el poder ya no piensan como aquellos traidores de hace 200 años, piensan más parecidos a los verdaderos héroes de la gesta libertaria.


    Algunos datos que extraje de una página en la que estuve investigando:


    El Trabajo en la Sociedad Inca del Tahuantisuyo
    El trabajo en el Tahuantinsuyo tenía carácter de obligatorio, todos trabajaban sin excepciones desempeñando las labores propias de la sociedad incaica. Según algunas informaciones se dice que se popularizó el dicho "el que no trabaja no come" con lo cual se acrecentó la jornada al máximo. Sin embargo el trabajo se realizaba en relación a las limitaciones y posibilidades físicas de los integrantes de los pueblos. La ociosidad era severamente castigada.
    Todos los miembros del Tahuantinsuyo trabajaban, en beneficio de la producción agrícola y ganadera que le era impuesta por un aparato férreo impuesto por el estado Inca. Se realizaban las tareas de acuerdo a las etapas de la vida (edad cronológica), para lo cual se crearon normas, según cita el cronista Huamán Poma de Ayala, denominando a las distintas etapas de la vida como CALLES, es decir los pasos del individuo en su transitar por el mundo. La vida del hombre del Tahuantinsuyo estaba dividida en DIEZ CALLES, hasta su muerte.
    EN LA PRIMERA CALLE comprendidos los hombres más fuertes y valientes eran escogidos para desempeñarse como soldados para la guerra, los cuales estaban comprendidos desde los 25 hasta los 50 años (estos soldados cuando cumplían los 33 años recibían el nombre de AUCACAMAYOS), de esta clase de hombres se escogían a los labradores y a los aprendices de diversos oficios; en LA SEGUNDA CALLE se ubicaban los ancianos de 60 a 70 años llamados los PUREC MACHO, prestaban servicios en las chacras trayendo leña, paja, limpiar las casas del Inca o señor principal, etc, no participaban en las guerras; en la TERCERA CALLE se encontraban los hombres mayores de ochenta años llamados ROCTO MACHO, por la edad y según sus posibilidades físicas se dedicaban unos a seguir viviendo y otros a realizar trabajos manuales, criar cuyes, alimentar a las aves, etc., estos ancianos eran muy respetados. En la CUARTA CALLE, se encontraban los hombres enfermos, lisiados, cojos, mancos, tullidos como los UPA, los ciegos NAUSA, los mancos MAQUIN PAQUISCA, etc., recibían la ayuda y mantenimiento del pueblo a que pertenecían. ("Nueva Crónica y Buen Gobierno" Felipe Huamán Poma de Ayala).
    El trabajo no era individual, toda la aldea participaba, las grandes obras del Tahuantinsuyo se realizaron sobre la base del sistema de COOPERACION MULTIPLE. Antropólogos como Alberti y Mayer, sostienen que los principios que introdujo la administración incaica para desarrollar el sistema de producción y la estructura económica del Tahuantinsuyo, fueron:
    - LA RECIPROCIDAD, que consistía en el proceso por el cual los hombres daban y recibían. Esta reciprocidad se realizaba:
    1. Entre personas de la misma comunidad, esta modalidad hasta la actualidad se realiza entre los pobladores de los Andes, consistía en realizar las tareas agrícolas que requerían de la fuerza mancomunada de dos o más familias del mismo Ayllu.
    2. Entre personas e instituciones o autoridades Incas, era el trabajo que realizaba un miembro del Ayllu hacia una institución del Tahuantinsuyo, como el realizado para el Curaca o señor del Ayllu, en beneficio de la religión como construir un templo o en las tierras del Inca.
    En el Tahuantinsuyo se habían institucionalizado tipos de trabajo colectivo en el que estaban obligados todos los miembros de las comunidades como :
    1.- El Ayni.- era una forma de prestación de servicios y trabajos basados en la reciprocidad, consistía en la ayuda mutua que se prestaban las familias entre sí y todos los integrantes del Ayllu, el servicio recibido tenía que ser devuelto en forma idéntica o parecida. Aquí había verdadera reciprocidad y compañerismo, ya que se trataba de beneficiar a los que estaban imposibilitados de realizar sus propias labores, este tipo de labores se sigue realizando por pobladores de los Andes.
    2.- La Minca o Minga.- Los miembros del Ayllu eran reunidos en grupos para cumplir con el trabajo que se les había asignado, como por ejemplo de llevar a los silos el producto de la cosecha, etc., como en las tierras del sol y en las tierras que sustentaban al Inca. Para este tipo de trabajo se caracterizaba porque se realizaba en medio de cánticos y en un ambiente de alegría y de placer, estaban obligados a realizarlo vestidos con ropa de fiesta. En retribución a estas faenas realizadas los asistentes a las MINCAS recibían de parte del curaca la alimentación, la chicha que era elaborado por las mujeres de la comunidad y la coca, esta retribución solo se realizaba mientras duraba el trabajo asignado.
    3.- La Mita.- Era una forma de trabajo basado en el tributo o prestación de servicios personales con carácter de obligatorio que debían ser realizados y cumplidos por todos los adultos y jóvenes más fuertes del Ayllu. Este trabajo se realizaba por turnos o temporadas, durante el cual se dedicaban a servir como combatientes, de peones en obras públicas fuera de sus Ayllus, a la construcción de caminos, tala de bosques y extracción de minerales, como en la edificación de grandes fortalezas y templos y demás obras pública. En resumen este trabajo se hacía en beneficio del Imperio.
    - LA REDISTRIBUCION, el estado inca acumulaba riquezas obtenidas del trabajo de los miembros del Tahuantinsuyo que le fueron entregados como tributos (productos agrícolas, mineros, animales, cerámicas, telas, etc.). Principalmente los productos agrícolas eran empleados por la administración inca en :
    1. Como reservas estratégicas en previsión de malas cosechas, las cuales se entregaban a los Ayllus para afrontar las malas temporadas agrícolas y puedan ser utilizadas para su alimentación y subsistencia.
    2. Como reservas militares con los cuales podían asegurar el aprovisionamiento del ejército Inca cuando se movilizaban y durante las campañas de conquista.
    3. Para la redistribución entre la clase alta o Nobleza Inca, así como entre los sacerdotes y personas dedicadas al culto religioso.
    4. Para la redistribución entre los curacas y señores de las provincias encargados de las administraciones de los Ayllus.

    Fuente: http://html.rincondelvago.com/arquitectura-y-sociedad-inca-en-el-periodo-clasico.html



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